Creer no es saber, sólo presuponer lo que nunca sabremos
dijous, 22 de gener del 2015
los pájaros pían felizmente
a veces cuando tengo un cigarro en los labios y un gin-tonic en la mano es cuando consigo evadirme de la realidad. Si hubiera un prototipo de persona que me englobara, probablemente sería como un cura que ha huido a la castidad harto de que le rompan el corazón, pero a la vez buscando desesperadamente un amor correspondido y duradero. Tendría mis teorías espirituales del amor místico y las conexiones entre dos maravillosas personas y cómo consiguen completarse, mientras me lamento quejándome del asco que me da mi vida frente a un micrófono, en una radio de baladas deprimentes para así proseguir con mi ánimo depresivo. Y probablemente recordaría los viejos amores escuchando "i wanna know what love is" , aguantando a mi mejor amigo que se tira a todo lo que menea felizmente. Quizás hasta por las noches acabaría tan borracho que no sería capaz de acordarme ni dónde estoy, aunque fuera en mi propia cama gigante, abrazando a la almohada con las sábanas completamente frías. Me despertaría pronto con ganas de vomitar todos los "san franciscos" y los gin-tonics de la noche anterior para ir a la radio con la resaca del siglo y seguir poniendo canciones más deprimentes, o baladas románticas llenas de emoción del rock de los años 70 y 80. Así una tras de otra acabaría quedándome calvo lentamente, siendo consumido por el etanol y por el humo del cigarro, pudriéndome yo mismo por dentro con la única luz y esperanza de seguir escuchando millones de notas que juntas toquen una coherente melodía y maravillosas novenas y dominantes de fondo. Y seguiría cagándome hasta el día de mi muerte de pensar que hay puteros que tienen siempre más suerte que yo. "menos mal que es todo un sueño, claro"
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