This is my brain

dilluns, 13 d’abril del 2015

pensamientos sobre su hermano gemelo

Es irónico cómo me duele tu odio, a pesar de que me condenaste a mí cuando yo confiaba plenamente en ti. A veces hay personas que te hacen daño, y que por mucho que metan dedo en la llaga, te acuerdas de ellos. Te acuerdas cuando todo era distinto, cuando para esa persona eras importante y no totalmente diferente. Y tú...tú has sido de los que más daño me has hecho.
Ahora me toca escupir con amargura palabras de indiferencia. Porque aunque no hayas querido saber de mí, y yo haya fingido y pretendido mi indiferencia, yo me he acordado de ti. Enterrado en lo más profundo de mis pensamientos, he deseado que, a pesar de todo el mal que me hiciste pasar, estuvieras bien. Que algún día todo fuera totalmente diferente, y volvieras a ser aquella persona que no me miraba con ojos de odio, de un rencor infinito que es inexistente, de una indiferencia absoluta, sino que hubiera la ternura en tus ojos que antaño existía cuando me miraba, ese cariño...
Cuando nuestros caminos se vuelven a cruzar por cosas del destino, tras tantos años, y tantas cosas enterradas en el fondo de mi mente a las cuales sólo permito volar en ciertos momentos contados, todo aquél baúl de recuerdos malos y buenos vuelve a caer sobre mí. Yo los tenía bajo llave, enterrados...y vuelves para alimentar mis peores pesadillas.
Disimularé. Disimularé por orgullo, y fingiré que me da igual, con la misma indiferencia que me tratas. Fingiré que el ardor y el dolor que siento cada vez que me miras con esos ojos de odio no me importa, que no existe.
Porque sé que tú lo sabes, y aun así te da igual. Pero a pesar de todo, aunque sigas odiándome, queriendo matarme, queriendo que desaparezca de la faz de la tierra, yo seguiré guardando lo bueno de nuestros recuerdos bajo llave. Pondré modo indiferencia sólo para sobrevivir una vez más, hasta quién sabe cuándo.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada