This is my brain

dimarts, 5 de desembre del 2017

__



-Alan…

La voz grave de mi hermano me sacó de mis propios pensamientos, y alcé la cabeza sin atreverme a mirarle a la cara. El dolor que sentía en mi interior era demasiado profundo, y temía que mis ojos me delataran y expusieran el torbellino de sentimientos que había en mí.

-Alan…Alan, por favor mírame

Me atreví a mirarle brevemente a esos ojos familiares que tantas veces me habían intentado sacar de mi pozo. Mi hermano me miraba suplicante, como si me pidiera una vez más que no me rindiera, que me fiara de él, que me dejara ayudar…Pero era distinto. Jean no me podía ayudar esta vez, por mucho que quisiera. La culpa era mía por no haber hecho caso antes, por no haberle querido escuchar, o como siempre me decía él, por no cuidarme como tocaba. El haberme descuidado tanto había hecho precisamente que mis riñones dijeran basta, y mi cuerpo vivía tres veces por semana atado a una máquina mientras gritaba y deseaba tener un riñón sano.

-Me…me he hecho las pruebas. Alan, somos compatibles…¿Sabes lo que significa eso? Si tú quieres…puedo donarte un riñón

Me quedé perplejo, y abrí la boca en busca de algo que decirle. No entendía cómo podía ser que tras todas las patadas que le había dado en la vida quisiera ayudarme. Si bien siempre pensé, culpa del alcohol confieso, que era el más débil, me he dado cuenta con el paso del tiempo que al final ha sido el más superviviente de los tres. Y el hecho de que quisiera ayudarme una vez más tras haber conseguido que estuviera sobrio dos años enteros, hizo que por primera vez en mi vida tras la muerte de mis padres se escapara de mí un sollozo.
Acabé llorando como nunca lo había hecho, sabiendo que no podría parar mis lágrimas. Parpadeé varias veces y noté los fuertes brazos de mi hermano rodeándome por completo, abrazándome con aquella ternura que desprendía.

-Jean…yo…

-No digas nada Alan…ahora y siempre, hermano.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada