Había una vez un hombre solitario al que le concedieron la inmortalidad.
El hombre siempre fue alegre y risueño, pero conforme pasaba el tiempo se volvía más y más triste
porque se veía solo. La gente tampoco quería tratar con él porque le consideraban raro y demasiado loco.Un buen día cuando el hombre caminaba por el campo conoció de casualidad a un campesino que cargabacebada en un carro. El hombre, al verle, no dudó en ayudarle pues le encantaba ayudar a cualquiera que podía. El campesino, muy agradecido, le ofreció parte de la cebada que había obtenido a lo que
el hombre se negó.
Desde entonces, el hombre siempre pasaba todas las tardes por casa del campesino. Éste tenía un nego cio que le iba bien, era feliz con lo que hacía y tenía amigos. Al hombre siempre le gustaba ir porque se sentía en compañía de alguien y encima se lo pasaba bien. Muchas veces hablaban de cosas sin sentido o discutían por meras tonterías sólo para divertirse.
Llegó un momento que se convirtieron en grandes amigos, solían ir a sitios como la playa o el monte a entretenerse y reírse. Pero un buen día, el hombre se dio cuenta de algo que nunca se habría esperado; enamorarse del campesino.
Cuando el hombre se dio cuenta de aquello, en un principio quiso distanciarse del campesino, pero no pudo.
Al final decidió ser su amigo simplemente y amarle en secreto. Para él era meterse en un buen lío, vivía en una época donde esas relaciones eran prohibidas, y además sabía que el campesino nunca sentiría nada por él, porque además tenía su pareja. Pero el hombre nunca se imaginó que el otro también le amara, y más confuso no podía ser para él. Para el campesino el hombre había sido el que había abierto un nuevo mundo diferente, y para el hombre el campesino había abierto su solitario corazón a algo nuevo.
Fue un día cuando el hombre le dio un simple beso en la mejilla cuando surgió lo inesperado. Pero alguien les miraba mientras se besaban, y les traicionó.
Desterraron al hombre por considerarlo loco y haberle obligado al campesino a besarle. El campesino, bastante triste, buscó al hombre por todos los sitios posibles, pero no lo encontró, hasta que un buen día, mientrasel campesino labraba, apareció el hombre. El mismo le dijo que le habían exiliado a un sitio muy lejos, y el campesino, harto de fingir y de vivir una vida que no quería, decidió desaparecer con el hombre.
Su mujer no supo más de él desde que desapareció, tan solo sus herramientas de labrar. La gente en el pueblo lo daba por desaparecido, y muchos decían que el hombre le había matado por venganza y por no amarle.
La realidad era que el hombre estaba con el campesino. Se habían ido a un sitio remoto en un país muy lejano al suyo, frío y lleno de nieve como a ellos tanto les gustaba. A pesar de que su amor nunca hubiera estado bien visto, ellos nunca renunciaron a estar juntos ni a amarse, porque se necesitaban.
Ahora eran felices, y el campesino fue haciéndose mayor. Un buen día, el campesino tuvo una enfermedad muy grave. El hombre estuvo siempre a su lado cuidándole y apoyándole, pero un buen día se murió. Antes de que muriera, el campesino le dijo que siempre le amaría aunque no estuviera con él y que quería que siguiera
haciendo su vida, que era maravilloso y que deseaba con todas sus fuerzas que fuera feliz. El hombre no soportó verle muerto, así que decidió suicidarse.
Aunque los dos murieron, se reencontraron en el cielo después de la muerte, y desde entonces hasta el final de los tiempos nunca han dejado de estar juntos ni de amarse, porque su amor era tan fuerte que transpasaba barreras
tiempo, épocas...y fronteras.
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