-Mamá ya ha llegado
La voz de una de las gemelas le sacó de sus pensamientos y giró la cabeza para ver al fondo a su ex-mujer conduciendo hacia ellos con su recién marido de copiloto.
Alexandra desde que se divorciaron había rehecho su vida sin dificultades con Jacques. Aunque Jean no sintiera ya nada por ella, a veces le seguía doliendo el hecho de haberse sentido algo engañado respecto a sus sentimientos hacia Jacques mientras estaban casados.
En uno de esos momentos que el coche iba a girar, un peatón apareció de la nada. El coche pegó un frenazo bastante brusco, pero afortunadamente consiguió no tocar al chico que había aparecido entre las sombras
-Mierda
Nada más Jean soltó aquello se fue corriendo hacia el coche. Al llegar, Alexandra salía con dificultad del coche, palpándose la abultada barriga y algo pálida
-Menudo frenazo…ha sido….-comenzó a decir quedándose callada al notar algo entre sus piernas. Cuando Jean bajó la vista sólo pudo ver sangre oscura. Era poca, pero aquello no le gustaba nada. Colocó la mano en su barriga y empezó a palparla suavemente.
-Mierda…¡Jacques!-gritó girándose ante el preocupado marido-el hospital está al girar.¡Cógela de una pierna y yo de la otra, hay que llevársela ya!¡Soph, llama a Addie y dile que vamos corriendo al hospital, que creo que tiene DPPNI!
-¿¡Qué?!
-Abruptio, ¡¡abruptio!!-gritó Jean mientras se llevaban a su ex mujer en volandas corriendo hacia el hospital.
.......
Dos horas y media después, Jean estaba sentado en un sofá mirando fijamente a la pared. Había conseguido que sus hijos bajaran a comer algo a la cafetería, y Jacques estaba tumbado en el sofá de al lado después de que le hubiera obligado a tomarse dos zumos. En ese momento salió +Addison F. Montgomery , su mayor amiga de confianza, quitándose el gorro
-Qué suerte Jean…por los pelos. Lo hemos sacado rápido con cesárea. El pediatra ha dicho que el Agpar ha salido prácticamente bien. Lo hemos pillado a punto de que las cosas empezaran a fastidiarse.
-Menos mal…-comentó pasándose una mano por la cara mientras Jacques se levantaba alegremente para hacerle más preguntas-me voy a por una coca-cola
.......
A la noche y después de mandar a sus hijos a casa, decidió visitar a Alexandra en su habitación. La puerta estaba abierta, y al asomarse se quedó quieto al verla besando la cabeza de su recién traído hijo mientras Jacques los miraba embobado. Sintió calidez y a la vez nostalgia, le recordaba a cuando él estaba ahí mirando a sus hijos recién nacidos. Aquella escena de ternura y de felicidad que había podido repetir en diversas ocasiones era de los recuerdos más felices que tenía en su mente.
Decidió no romper la armonía de aquél momento pero se quedó quieto apoyado en el marco al escuchar la voz de Alexandra
-Jean…gracias
-Para eso estoy. Ahora descansa
-Mi hijo también te da las gracias…¿verdad que sí Jean Jacques?
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